Hasta ahora hemos hablado de la mente y el silencio. Pero el plano físico es igual de importante para que el escape sea perfecto.
Mido 1.80m y peso 85 kilos. Físicamente soy un hombre normal, de espalda ancha y proporciones firmes.
Soy de tez blanca. Tengo los ojos color café claro, el pelo castaño haciendo juego, y siempre llevo esa barba de algunos días que raspa lo justo en la piel.
Tengo manos grandes y labios gruesos. Me gusta usarlos con paciencia.
Y respecto a lo innegable, a lo que la naturaleza me otorgó: poseo una anatomía de 19 cm. Un dato que, aunque secundario en la conexión mental, garantiza un final físico sin decepciones.